NO TE PIERDAS:

Miércoles, 30 Junio 2010
Mr Europa PRO 2010; Información Completa La prueba que todos esperamos está ya totalmente planificada para el 11 de septiembre, como ya adelantamos en fisicos21; finalmente en el Obispo Perelló de la capital española. Una ocasión que tendremos todos de volver a ver culturismo profesional IFBB en España. Leer más...
| "Mi lucha particular" II Parte; La competición |
|
|
|
| Martes, 22 de Mayo de 2007 15:17 | |||
"Mi Lucha particular" II Parte; La competiciónTras la publicación hace unos meses de lo que Carlos Moral nos relataba acerca de su historia de superación personal, tenemos, finalmente, en primicia su relato de la llegada al objetivo por el que ha pasado tanto trabajo y esfuerzo; la competición. En este caso el campeonato de Andalucía 2007 en Huelva. Este es el relato que completa el que anteriormente había escrito en nuestra web Carlos Moral www.fisicos21.com/index.php, con el que podréis completar la historia que aquí sigue.
"Hará dos o tres horas que hemos llegado de Huelva. Me he dado una ducha rápida, aún queda tinte, y nos hemos ido a comer y celebrar lo acontecido hoy. Todo acabó hace pocas horas y todavía estoy en las nubes. Todos duermen en casa; mi mujer y los amigos que han venido para acompañarme en mi aventura. Miro el reloj, son las seis y media de la mañana y estoy en la cocina haciendo una olla gigantesca de arroz. Estoy tan hambriento que el proceso de hervirlo se me hace eterno. Con tanta desesperación por comer no me aguanto ni al arroz y me acuerdo de que el domingo pasado sobraron un par de barritas que están en el frigorífico. Así que las cojo y de milagro no me las he comido con papel y todo. Poco a poco van pasando las horas y pasan más o menos rápido, ya que estoy comiendo cada hora. A las nueve de la mañana empieza a despertarse todo el mundo y poco a poco la casa va cobrando vida, y yo, empiezo a estar más arropado con sus ánimos. Todos saben que soy bastante pesimista y necesito ese achuchoncito que me dan lo que me quieren. Tras dos o tres horas de camino llegamos al hotel. Nada más bajarme del coche, mi preparador me mira y asombrado me pregunta como he podido cambiar tanto en un par de horas. La verdad que me empezaba a sentir bastante satisfecho porque todo parecía ir como estaba planeado.
Cuando llegamos nos sentaron en una mesa enorme que llenamos en un momento. Todos estaban contentos, riendo, pasando un día inolvidable. Algunos se acababan de conocer hacia una hora y parecían conocerse de toda la vida. Y yo viendo aquello me sentía muy feliz. Pretendía que este fin de semana fuera especial para mi y para mis amigos y lo estaba siendo. Supongo que es por la cantidad de comida que estoy ingiriendo, pero mi alegría y ganas de reir son desbordantes. Durante toda la comida se oyen carcajadas; vivimos unos momentos para el recuerdo. En esos momentos me paro brevemente a mirar a mi alrededor y me fijo en todas las personas que están sentados conmigo. Algunos han hecho muchísimos kilómetros y ni siquiera han dormido tan solo para acompañarme y animarme, y todo eso hace que esta sea una de las mejores noches que recuerdo haber pasado.
Después de un rato empiezan a pegar golpes en la pared. La persona que dormía en la habitación de al lado no parecía pensar que todo lo que ocurría en mi habitación fuera demasiado divertido. Intentamos no hacer ruido pero es imposible, somos muchas personas con muchas ganas de reir y pasarlo bien. Así que finalmente decidimos disolver la reunión e ir a descansar. La verdad que era tarde y necesitábamos dormir, sobre todo yo. Intentando no hacer mucho ruido para que Amalia y una pareja de amigos que dormían en nuestra habitación no se despertaran, me doy una buena ducha y bajo a la puerta del restaurante. A las siete y media empieza el desayuno y tenemos que irnos rápido para el pesaje. Como donuts rellenos de crema, donuts blancos, tostadas con mermelada, zumo de naranja... vaya que no me dejaba nada olvidado. Pero era Domingo e iba a ser complicado comprar comida. Así que abro la maricona que llevo colgada, meto la cartera que hay dentro en mi bolsillo y la lleno de tarrinas de helado del restaurante. Meto tres donuts en una servilleta y cuando me dispongo a irme con mis compañeros, la camarera se acerca y me dice “ tienen que desayunar 250 personas... pero bueno como veo que tu lo necesitas te dejare que te lo lleves”. Así, con una sonrisa en la cara por ambas partes, nos levantamos y salimos marcha a Cuando llegamos al pesaje era de los primeros en llegar, pero poco a poco iban apareciendo competidores y caras conocidas. Hacía mucho tiempo q no estaba en un pesaje al otro lado de la báscula. Empiezo a mirar alrededor y veo muchos competidores, todos están fuertes. Esto empieza a oler a tinte y la emoción me embarga. Estoy dispuesto a divertirme y nadie conseguirá arrebatármelo. Mientras iba a buscarla empecé a comer helados y tarrinas de miel. Pronto la organización trajo las botellas de agua. Prácticamente ningún competidor las cogía, no podían beber. Pero como yo soy raro y lo necesito me las acerco y empiezo a beber todo lo que puedo. Andrés tarda poco en llegar con la pizza, ha pasado mucha vergüenza. Me dice que desde la entrada al vestuario hasta donde estaba yo, todo el mundo le miraba sin quitarle el ojo de encima. Supongo que era cosa del hambre. Impaciente, abro la caja y cojo la pizza de una pieza, no me molesto ni en partirla en porciones. Y empiezo a darle bocados. Cuando me doy cuenta me esta mirando todo el vestuario. De hecho una de las personas que acompaña a otros competidores me pide permiso para tirarme unas fotos haciendo semejante burrada. Y yo como me da igual le dejo que haga tantas como quiera. Qué buena estaba la pizza!!! Creo que es mi comida favorita, una de las pocas cosas que hecho de menos cuando estoy a dieta. Ofrezco a los demás pero ni se les ocurriría probarla. En esos momentos solo hay miedo a que pueda sentarles mal. Así que sigo comiendo y bebiendo cola y agua hasta la saciedad. La mayoría de los competidores me miran como si estuviera loco... que hace ese tío comiendo y bebiendo a lo salvaje?? Al poco rato ya me había puesto la base del tinte. No podía seguir comiendo porque no había ido aun al baño y empezaba a preocuparme. Gracias a dios al cabo de un rato siendo que necesito ir y al salir, de repente, empiezan a salirme las venas que no veía hacia horas y mi aspecto cambiaba por minutos. Poco a poco, a la vez q me voy tintando parece que voy cargando y todo parece tener mejor pinta. Una hora antes de tener que salir mi objetivo esta satisfecho. Me veo más o menos como me gustaría salir, me siento con energía. Esto significa que voy a salir ahí y me lo voy a pasar cojonudo. La clasificación es lo menos importante. Después de 5 años de infierno volveré a disfrutar haciendo lo que tanto me gusta. Queda poco para que salga mi categoría y hay que empezar a calentar. Hoy estoy calentando y me siento fuerte, con energía. Ya quedan pocas categorías delante mia. De repente alguien muy grande asoma por la entrada a la zona de calentamiento. Era uno de mis rivales y la verdad es que impresiona y mucho. De hecho casi todos los competidores giran la cabeza y lo miran. Es muy alto, su tinte muy oscuro y su tamaño hacen que sea imposible no mirarlo. Miro a mi derecha, ahí está Eduardo, otro de mis rivales. Hemos pasado todas las horas juntos en el mismo vestuario. Es un tío cojonudo y hemos hablado algo durante esas horas. Y me es imposible quedarme callado “ oye Eduardo, has visto a este que sale con nosotros? Es muy grande”. Pero hoy es mi día, ya dije que nadie me iba a arrebatar lo que quería, disfrutar. Así que pensé para mi que lo mejor de la competición, es hacerlo contra gente que realmente te suponga un reto aunque creas que no puedes superarlo.
Primero los perfiles, luego las poses obligatorias. Aprieto hasta el último músculo de mi cuerpo, la falta de costumbre hace que note el esfuerzo pero llevo esperando este momento hace 5 años y no puedo dejar escapar la oportunidad de conseguirlo. Acaba la primera ronda de poses y nos cambian de posición para que los jueces nos vean desde otro ángulo. Segunda ronda. Vamos Carlos apriétalo todo, recuerda lo que te decía Diego cuando te veía posar. Aprieta bien los lumbares, no olvides el gemelo, el femoral. Busca los cortes en las piernas. Todo eso que olvidaba cuando él me miraba, hoy no se olvida, es más, aprieto y aprieto hasta reventar y en cada pose, en vez de mi habitual cara de sufrimiento, se dibuja una sonrisa en mi cara. Tas unos minutos nos vuelven a decir que entremos dentro, ya esta prácticamente todo hecho. No me he mareado, he podido con ello y además lo he disfrutado. Me tumbo en el suelo y dos lágrimas caen por mis mejillas, y son de satisfacción. Ahora solo queda hacer la coreografía, ese minuto por el cual soy capaz de estar sacrificado durante 7 meses seguidos y que hace que merezcan la pena.
Cuando oigo mi nombre anunciado, salgo con una energía apabullante, estoy deseando que empiece a sonar la música. Me pongo en la posición inicial y la música empieza a sonar. Es mi momento, mi momento personal. Quedo absorto escuchando la música y las poses fluyen casi sin pensarlas. Cada movimiento de mi cuerpo, cada pose que hago hace que me llene de satisfacción hasta los más profundo del corazón. La música es lenta, pausada, armoniosa. Pero estoy deseando que llegue el momento que más me gusta. Ese cambio de ritmo donde la prosa se convierte en pura energía, donde cada pose es un desparrame de fuerza. Ya llega, mi próxima pose es una explosión de adrenalina. Bajo la cabeza y miro al público justo antes de hacer las más muscular con la que empiezo a vibrar. Estos momentos se me hacen fugaces, muy rápidos. Me queda por hacer la pose final y me ha sabido a poco, pero no hay más tiempo. Mi gente me anima, me grita, me jalea.... he acabado y creo que he liberado más adrenalina en un minuto que en los últimos siete meses, tengo una sensación difícil de explicar. Cuando vuelvo adentro me felicitan, les ha gustado y eso hace que me sienta aun mejor. La gente que sabe el calvario que he pasado para llegar aquí me apoya y la verdad es que estoy como en una nube. La clasificación no importa, ahora mismo soy el competidor más feliz dentro del auditorium. Salimos al posedown. Me gusta compartir este momento con los compañeros, que aunque sean contrincantes, siempre son compañeros. Le digo a Eduardo que si hacemos unas poses juntos y no duda ni un instante. Tras un par de poses, unas palmadas en la espalda y a seguir, Eduardo es un contrincante de esos que siempre quieres que te toquen, luchador como ninguno pero igual de deportivo que luchador. En un flash estamos esperando las clasificaciones. No espero nada, no quiero nada. Sé que la cosa está difícil. He salido a competir con dos grandes contrincantes y cualquier decisión me parecerá perfecta. Mi competición ya no era esta.
|
Quieres ser distribuidor Lr Labs?
La empresa española de nutrición deportiva Lr labs, conocida por sus productos innovadores, sigue en plena expansión de su línea de nutrición deportiva. Para ello y...






