sep
08
2010
200x200
Lr-Labs 3dQuieres ser distribuidor Lr Labs? La empresa española de nutrición deportiva Lr labs, conocida por sus productos innovadores, sigue en plena expansión de su línea de nutrición deportiva. Para ello y...(472)
Leer más...

Aviso Legal

Todos los componentes de cualquier tipo o medio, noticias, textos, imágenes, cualquier otro tipo que de soporte que conforman esta revista online están bajo el copyright de fisicos21.com, ya sea por creación propia, por cesión de terceros o por usar material permitido para el uso en esta web.


El uso de este material, ya sea de manera parcial sin permiso de
fisicos21.com dará lugar a responsabilidades que se determinan en las leyes al efecto.

Si quiere saber más sobre este tipo de legislación o sobre el tema a tratar puede ponerse en contacto con
foro@fisicos21.com.
Banner

NO TE PIERDAS:

Imagen
Mr Europa PRO IFBB; Información Completa
Miércoles, 30 Junio 2010
Mr Europa PRO 2010; Información Completa La prueba que todos esperamos está ya totalmente planificada para el 11 de septiembre, como ya adelantamos en fisicos21; finalmente en el Obispo Perelló de la capital española. Una ocasión que tendremos todos de volver a ver culturismo profesional IFBB en España. Leer más...
"Mi lucha particular" II Parte; La competición PDF Imprimir E-mail
Martes, 22 de Mayo de 2007 15:17
moral1

"Mi Lucha particular" II Parte; La competición

Tras la publicación hace unos meses de lo que Carlos Moral nos relataba acerca de su historia de superación personal, tenemos, finalmente, en primicia su relato de la llegada al objetivo por el que ha pasado tanto trabajo y esfuerzo; la competición. En este caso el campeonato de Andalucía 2007 en Huelva. Este es el relato que completa el que anteriormente había escrito en nuestra web Carlos Moral www.fisicos21.com/index.php, con el que podréis completar la historia que aquí sigue.


"Hará dos o tres horas que hemos llegado de Huelva. Me he dado una ducha rápida, aún queda tinte, y nos hemos ido a comer y celebrar lo acontecido hoy. Todo acabó hace pocas horas y todavía estoy en las nubes.
Todo empezó el Sábado por la mañana. Me levanté muy temprano, solo había silencio en la casa. Tenía que empezar a comer e ir cargando desde temprano, no quería que ocurriera como la semana anterior cuando no tuve fuerzas ni para posar.

Todos duermen en casa; mi mujer y los amigos que han venido para acompañarme en mi aventura. Miro el reloj, son las seis y media de la mañana y estoy en la cocina haciendo una olla gigantesca de arroz. Estoy tan hambriento que el proceso de hervirlo se me hace eterno. Con tanta desesperación por comer no me aguanto ni al arroz y me acuerdo de que el domingo pasado sobraron un par de barritas que están en el frigorífico. Así que las cojo y de milagro no me las he comido con papel y todo.

Poco a poco van pasando las horas y pasan más o menos rápido, ya que estoy comiendo cada hora.

A las nueve de la mañana empieza a despertarse todo el mundo y poco a poco la casa va cobrando vida, y yo, empiezo a estar más arropado con sus ánimos. Todos saben que soy bastante pesimista y necesito ese achuchoncito que me dan lo que me quieren.


Entre hora y hora, entre comida y comida, Amalia va preparando las maletas y yo voy preparando mi macuto, no se me puede olvidar nada; los bañadores, el tinte, los guantes... parece que esta todo. Cuando acabo me tumbo con las piernas en alto y empiezo a sentir los primeros nervios. Pronto salimos para Huelva y estoy deseando irme.
Cuando llega la hora tres coches salen desde mi casa hacia Huelva y después de una hora de camino nos encontramos en el punto pactado con mi preparador. Me hace quitarme la camiseta y me mira. La cosa no está como debería pero sabemos que mi cuerpo es bastante particular y hay que dejarle hacer a él solito.

Tras dos o tres horas de camino llegamos al hotel. Nada más bajarme del coche, mi preparador me mira y asombrado me pregunta como he podido cambiar tanto en un par de horas. La verdad que me empezaba a sentir bastante satisfecho porque todo parecía ir como estaba planeado.


Cuando entré al hotel encontré muchas caras conocidas que tenía ganas de ver. Rafael Vera, nuestro gran campeón y su hijo, una de esas personas que ama nuestro deporte fueron los primeros que salude. Siempre que los veo se me dibuja una sonrisa en la cara, ya saben cuanto los aprecio.


Subimos a la habitación, casi no me paro a mirar el hotel, quiero irme a comer. Así que nos vemos abajo con todos los amigos y decidimos donde ir a comer. Nos habían hablado de una pizzeria en Huelva que quita el sentido y teníamos que probar si era cierto.

Cuando llegamos nos sentaron en una mesa enorme que llenamos en un momento. Todos estaban contentos, riendo, pasando un día inolvidable. Algunos se acababan de conocer hacia una hora y parecían conocerse de toda la vida. Y yo viendo aquello me sentía muy feliz. Pretendía que este fin de semana fuera especial para mi y para mis amigos y lo estaba siendo.

Llego el momento de pedir y la verdad que yo ya había comido mucho, mucho antes de ir al restaurante. Pido una pizza y dos vasos de refresco bien grandes. Cuando empecé a ver las pizzas circular por la mesa el estomago me hizo vacío y parecía que no había comido nada hasta ese momento. Cuando pusieron la mía delante me faltaban manos para coger porciones. En un plis no hay ni pizza ni resto de las dos colas light que he pedido.

Supongo que es por la cantidad de comida que estoy ingiriendo, pero mi alegría y ganas de reir son desbordantes. Durante toda la comida se oyen carcajadas; vivimos unos momentos para el recuerdo.

En esos momentos me paro brevemente a mirar a mi alrededor y me fijo en todas las personas que están sentados conmigo. Algunos han hecho muchísimos kilómetros y ni siquiera han dormido tan solo para acompañarme y animarme, y todo eso hace que esta sea una de las mejores noches que recuerdo haber pasado.



La comida había hecho un efecto tremendo en mi cuerpo, estaba enorme, hinchado, lleno de venas, como nunca me había visto. Mis amigos no paran de decirme que apriete el brazo, quieren hacerle fotos. La verdad que tiene un tamaño que yo no había visto antes y las venas parecían querer estallar.


Llegaba el momento de irse, pero yo tenia que seguir comiendo. Así que al salir del centro comercial, paramos en una pizzeria para coger un par de pizzas para llevar y un par de litros de cola. Todos los que me acompañan me miran asombrados preguntándose como puede ser que vaya a seguir comiendo, pero yo parezco un saco sin fondo, ni siquiera me siento ligeramente lleno.

Cuando volvemos al hotel mi habitación parece la recepción, no cabe más gente. Tienen una montada que no veas, y yo, para variar, estoy comiendo mientras ellos disfrutan y ríen sin parar. Creo que estaba disfrutando mas de verlos a todos pasarlo bien que de mi momento en particular.

Después de un rato empiezan a pegar golpes en la pared. La persona que dormía en la habitación de al lado no parecía pensar que todo lo que ocurría en mi habitación fuera demasiado divertido. Intentamos no hacer ruido pero es imposible, somos muchas personas con muchas ganas de reir y pasarlo bien. Así que finalmente decidimos disolver la reunión e ir a descansar. La verdad que era tarde y necesitábamos dormir, sobre todo yo.

Intento dormir pero no puedo. Los gases me matan, he comido muchísimo y los nervios acaban de rematar la faena. Tras unas horas interminables intentando conciliar el sueño, suena el despertador y casi no he dormido, es hora de prepararse.

Intentando no hacer mucho ruido para que Amalia y una pareja de amigos que dormían en nuestra habitación no se despertaran, me doy una buena ducha y bajo a la puerta del restaurante. A las siete y media empieza el desayuno y tenemos que irnos rápido para el pesaje.

Como donuts rellenos de crema, donuts blancos, tostadas con mermelada, zumo de naranja... vaya que no me dejaba nada olvidado.

Pero era Domingo e iba a ser complicado comprar comida. Así que abro la maricona que llevo colgada, meto la cartera que hay dentro en mi bolsillo y la lleno de tarrinas de helado del restaurante. Meto tres donuts en una servilleta y cuando me dispongo a irme con mis compañeros, la camarera se acerca y me dice “ tienen que desayunar 250 personas... pero bueno como veo que tu lo necesitas te dejare que te lo lleves”. Así, con una sonrisa en la cara por ambas partes, nos levantamos y salimos marcha a la Casa Colon.

Cuando llegamos al pesaje era de los primeros en llegar, pero poco a poco iban apareciendo competidores y caras conocidas.

Hacía mucho tiempo q no estaba en un pesaje al otro lado de la báscula. Empiezo a mirar alrededor y veo muchos competidores, todos están fuertes. Esto empieza a oler a tinte y la emoción me embarga. Estoy dispuesto a divertirme y nadie conseguirá arrebatármelo.

Bajamos al vestuario y quedan muchas horas para salir. Salgo en la última categoría. Así que le digo a Andrés, uno de los amigos que se ofreció generosamente para tintarme y ayudarme en todo lo que necesitara, que por favor me trajera la pizza que sobro de la noche anterior.

Mientras iba a buscarla empecé a comer helados y tarrinas de miel. Pronto la organización trajo las botellas de agua. Prácticamente ningún competidor las cogía, no podían beber. Pero como yo soy raro y lo necesito me las acerco y empiezo a beber todo lo que puedo.

Andrés tarda poco en llegar con la pizza, ha pasado mucha vergüenza. Me dice que desde la entrada al vestuario hasta donde estaba yo, todo el mundo le miraba sin quitarle el ojo de encima. Supongo que era cosa del hambre.

Impaciente, abro la caja y cojo la pizza de una pieza, no me molesto ni en partirla en porciones. Y empiezo a darle bocados.

Cuando me doy cuenta me esta mirando todo el vestuario. De hecho una de las personas que acompaña a otros competidores me pide permiso para tirarme unas fotos haciendo semejante burrada. Y yo como me da igual le dejo que haga tantas como quiera.

Qué buena estaba la pizza!!! Creo que es mi comida favorita, una de las pocas cosas que hecho de menos cuando estoy a dieta. Ofrezco a los demás pero ni se les ocurriría probarla. En esos momentos solo hay miedo a que pueda sentarles mal. Así que sigo comiendo y bebiendo cola y agua hasta la saciedad. La mayoría de los competidores me miran como si estuviera loco... que hace ese tío comiendo y bebiendo a lo salvaje??


Durante estas horas mi cabeza da muchas vueltas. Miras a los competidores y piensas que están muy fuertes, pero acto seguido pienso... "quien me iba a decir a mi hace 7 meses que yo iba a estar aquí?". Una sonrisa se dibuja en mi cara, muerdo la pizza y me siento bien, muyyy bien.

Empieza a ser hora de ponerse el tinte, y yo no me veo bien. Parece que no estoy cargando, pero bueno, mejor darle tiempo al cuerpo. Además, aún no he conseguido ir al baño desde el día anterior y sentía mi barriga como una pelota.

Al poco rato ya me había puesto la base del tinte. No podía seguir comiendo porque no había ido aun al baño y empezaba a preocuparme. Gracias a dios al cabo de un rato siendo que necesito ir y al salir, de repente, empiezan a salirme las venas que no veía hacia horas y mi aspecto cambiaba por minutos.

Poco a poco, a la vez q me voy tintando parece que voy cargando y todo parece tener mejor pinta. Una hora antes de tener que salir mi objetivo esta satisfecho. Me veo más o menos como me gustaría salir, me siento con energía. Esto significa que voy a salir ahí y me lo voy a pasar cojonudo. La clasificación es lo menos importante. Después de 5 años de infierno volveré a disfrutar haciendo lo que tanto me gusta.

Mucho rato antes de que llamen a mi categoría decido subir tras el escenario. Es la zona de calentamiento y ver donde deben estar todas las categorías preparadas. Los momentos previos a salir me encantan. Vibro cuando veo a todos mis compañeros, todos lo que allí están compitiendo, todos los que han sufrido en mayor o menos medida para estar ahí. Sus nervios, sus alegrías, sus penas... las vivo tanto como si fueran mías y se que me queda poco para sentir un poco de todo eso.

Queda poco para que salga mi categoría y hay que empezar a calentar. Hoy estoy calentando y me siento fuerte, con energía. Ya quedan pocas categorías delante mia.

De repente alguien muy grande asoma por la entrada a la zona de calentamiento. Era uno de mis rivales y la verdad es que impresiona y mucho. De hecho casi todos los competidores giran la cabeza y lo miran. Es muy alto, su tinte muy oscuro y su tamaño hacen que sea imposible no mirarlo. Miro a mi derecha, ahí está Eduardo, otro de mis rivales. Hemos pasado todas las horas juntos en el mismo vestuario. Es un tío cojonudo y hemos hablado algo durante esas horas. Y me es imposible quedarme callado “ oye Eduardo, has visto a este que sale con nosotros? Es muy grande”. Pero hoy es mi día, ya dije que nadie me iba a arrebatar lo que quería, disfrutar. Así que pensé para mi que lo mejor de la competición, es hacerlo contra gente que realmente te suponga un reto aunque creas que no puedes superarlo.


Me tiro al suelo y empiezo a hacer tantos fondos como puedo, hoy hay energía y aunque me levante cansado tan solo necesito un minuto respirando profundo.


Nos alinean a la entrada del escenario, tras las cortinas, ya mismo tenemos que salir. Deseo suerte a mis adversarios y bromeo con ellos, “oye, no apretéis mucho que nos vamos a cansar y no estamos para trotres”. Sonreímos, es bueno para calmar los nervios, todos tenemos unos pocos. Dicen nuestros nombres y empezamos a salir. Los focos me deslumbran, empiezan a calentar mi piel a una velocidad tremenda. Veo al publico, el panel de jueces.... HE VUELTO A COMPETIR!!! Y la verdad que hoy he salido como un mihura, me faltan músculos en el cuerpo que poder tensar en ese momento.
Empiezan a decir las poses obligatorias y me lo estoy pasando en grande.

Primero los perfiles, luego las poses obligatorias. Aprieto hasta el último músculo de mi cuerpo, la falta de costumbre hace que note el esfuerzo pero llevo esperando este momento hace 5 años y no puedo dejar escapar la oportunidad de conseguirlo.

Acaba la primera ronda de poses y nos cambian de posición para que los jueces nos vean desde otro ángulo. Segunda ronda. Vamos Carlos apriétalo todo, recuerda lo que te decía Diego cuando te veía posar. Aprieta bien los lumbares, no olvides el gemelo, el femoral. Busca los cortes en las piernas. Todo eso que olvidaba cuando él me miraba, hoy no se olvida, es más, aprieto y aprieto hasta reventar y en cada pose, en vez de mi habitual cara de sufrimiento, se dibuja una sonrisa en mi cara.

Tas unos minutos nos vuelven a decir que entremos dentro, ya esta prácticamente todo hecho. No me he mareado, he podido con ello y además lo he disfrutado. Me tumbo en el suelo y dos lágrimas caen por mis mejillas, y son de satisfacción. Ahora solo queda hacer la coreografía, ese minuto por el cual soy capaz de estar sacrificado durante 7 meses seguidos y que hace que merezcan la pena.
Mientras estoy tumbado visualizo la coreografía en mi cabeza. Quiero que sea perfecta. No espero ganar nada y me gustaría luchar por el trofeo al mejor posador. Son casi 60 competidores, muchas coreografías y entre ellas muchas buenas coreografías. Pero hay que esmerarse e intentarlo.


Pronto llega nuestro turno. Así que salimos a mostrar los perfiles y nos sacan fuera. Soy el segundo de mi categoría y tengo que esperar que el primer competidor haga la suya. Mientras espero no quiero calentar mas, no quiero perder nada de energía, la quiero toda para hacer la coreografía.

Cuando oigo mi nombre anunciado, salgo con una energía apabullante, estoy deseando que empiece a sonar la música. Me pongo en la posición inicial y la música empieza a sonar. Es mi momento, mi momento personal. Quedo absorto escuchando la música y las poses fluyen casi sin pensarlas. Cada movimiento de mi cuerpo, cada pose que hago hace que me llene de satisfacción hasta los más profundo del corazón. La música es lenta, pausada, armoniosa. Pero estoy deseando que llegue el momento que más me gusta. Ese cambio de ritmo donde la prosa se convierte en pura energía, donde cada pose es un desparrame de fuerza.

Ya llega, mi próxima pose es una explosión de adrenalina. Bajo la cabeza y miro al público justo antes de hacer las más muscular con la que empiezo a vibrar. Estos momentos se me hacen fugaces, muy rápidos. Me queda por hacer la pose final y me ha sabido a poco, pero no hay más tiempo. Mi gente me anima, me grita, me jalea.... he acabado y creo que he liberado más adrenalina en un minuto que en los últimos siete meses, tengo una sensación difícil de explicar.

Cuando vuelvo adentro me felicitan, les ha gustado y eso hace que me sienta aun mejor. La gente que sabe el calvario que he pasado para llegar aquí me apoya y la verdad es que estoy como en una nube. La clasificación no importa, ahora mismo soy el competidor más feliz dentro del auditorium.

Salimos al posedown. Me gusta compartir este momento con los compañeros, que aunque sean contrincantes, siempre son compañeros. Le digo a Eduardo que si hacemos unas poses juntos y no duda ni un instante. Tras un par de poses, unas palmadas en la espalda y a seguir, Eduardo es un contrincante de esos que siempre quieres que te toquen, luchador como ninguno pero igual de deportivo que luchador.

En un flash estamos esperando las clasificaciones.

No espero nada, no quiero nada. Sé que la cosa está difícil. He salido a competir con dos grandes contrincantes y cualquier decisión me parecerá perfecta. Mi competición ya no era esta.
Nombran al tercer clasificado y no soy yo!!! Un escalofrío me recorre la espalda, subcampeón de Andalucía. Ni siquiera había soñado con algo parecido. Van a nombrar al segundo clasificado y cuando oigo el numero de dorsal dudo por unos segundos.... no es el mío.... soy campeón de Andalucía? He ganado?? Lo único que soy capaz de hacer es taparme la cara con las manos porque rompo a llorar y me da vergüenza. Muchas personas pueden pensar que soy tonto, que no es para tanto. Pero se que quien me conoce sabe lo importante que esto es para mi.
Venia a pasarlo bien, y he ganado!!

Han pasado varias horas y aun no lo asimilo. Cada vez que lo pienso me parece que es mentira. No sé cómo ha ocurrido todo para llegar hasta aquí pero hemos llegado.

He conocido grandísimas personas este domingo. Antonio Albarracín , el campeón absoluto, es todo un ejemplo de deportividad, humildad y compañerismo. Tanto el como su mujer son un encanto y le deseo lo mejor en el trofeo IFBB España. Y mis dos contrincantes cojonudos, un 10 para ellos.

Tengo que darle las gracias a todos aquellos que me han apoyado día a día . Andrés, Tomas, Miguel, Soraya, Antonio, Mercedes, Eduardo, Julia. A mi entrenador que ha sabido aguantarme, que es muy complicado os lo aseguro y que finalmente ha conseguido pese a todos los obstáculos, sacarme en un buen estado de forma. A Juande por estar ahí siempre animándome y dándome moral, este tío es grande y no me cansare de decirlo. Además, como otras muchas veces, ha dado una gran lección de deportividad a competidores y seguidores. Y a mi mujer por estar ahí día a día, pasando horas y horas en la cocina, aguantando mis malos modos cuando la dieta me sacaba de mis casillas. Y a todos aquellos que no haya nombrado pero que saben que están ahí.

GRACIAS A TODOS"

 
Manuel Benito Mr Herakles 1974

Próximos eventos

 

Buscador externo

Búsqueda personalizada
 

FAFF - IFBB Andalucía

Imagen
Cto Provincial Sevilla FAFF IFBB 2010; información
Lunes, 09 Agosto 2010
Cto Provincial Sevilla FAFF/IFBB 2010 + Open Reg Gym Francés Finalmente un Open Regional se ha añadido a la celebración de este evento provincial que vuelve tras la decepción del año pasado donde a falta de competidores no se pudo celebrar uno de los provinciales más importantes de España históricamente.   Leer más...

FEFF - IFBB España

Imagen
Open Don Benito IFBB 2010 FEFF; Clasificación+ Crónica
Domingo, 05 Septiembre 2010
Open Don Benito IFBB 2010 FEFF; Resultados y Crónica Magnífico campeonato el que oiganiza Emilio García; una presentación y desarrollo digna del mejor evento profesional de nuestro deporte, un sentido del espectáculo que lleva más allá al deporte del culturismo. Cataluña con Raquel Hernández y Toni Gutiérrez se lleva el gato al agua.   Leer más...